sobre mi

jueves, 6 de marzo de 2025

Macrosomía fetal: factores de riesgo y resultados perinatales

 


Macrosomía fetal: factores de riesgo y resultados perinatales 

La macrosomía fetal se define como un peso al nacer igual o mayor de 4.000 g o un percentil igual o mayor a 90 para la edad gestacional. Su prevalencia varía según la región y grupos étnicos, situándose en torno al 10%, con una tendencia creciente en países desarrollados. Diversos factores de riesgo se han asociado a la macrosomía, como la masa corporal materna previa al embarazo, el sexo masculino, la diabetes materna, la multiparidad, el embarazo prolongado y antecedentes de macrosomía. Esta condición incrementa la morbilidad neonatal y materna, favoreciendo complicaciones como la distocia de hombros, fracturas, parálisis braquial y mayor incidencia de cesáreas y hemorragia posparto. A largo plazo, se ha vinculado con hipertensión, obesidad y diabetes tipo 2.

El diagnóstico de macrosomía es complejo y la ecografía, a pesar de ser el estándar, tiene una sensibilidad baja (21,6%), con probabilidades de detección entre 22-37%. Existe una relación entre la glucosa materna y el aumento del peso fetal, observada en el estudio HAPO. Además, la diabetes gestacional tratada reduce la macrosomía, la preeclampsia y la distocia de hombros. Sin embargo, el 60% de los casos no presentan factores de riesgo identificables, lo que dificulta su prevención.

Dada la creciente prevalencia de obesidad y macrosomía, es crucial considerarla un indicador relevante en la vigilancia prenatal debido a sus efectos adversos en la salud neonatal y materna.

El estudio incluyó 6.221 recién nacidos a término (>37 semanas) con peso superior a 2.500 g, nacidos en el Hospital Juan Ramón Jiménez de Huelva entre 2018 y 2019. Se realizó un estudio observacional retrospectivo de caso-control, con 422 recién nacidos macrosómicos (>4.000 g) y 5.799 neonatos control (2.500-3.999 g). Se analizaron antecedentes maternos y obstétricos, así como los resultados perinatales. Se calcularon odds ratio e intervalos de confianza del 95%.

La incidencia de macrosomía fue de 5,9%, similar a la reportada en países desarrollados. El peso medio fue de 3.349 ± 416 g, con un máximo de 5.050 g. No se encontraron diferencias significativas según la edad materna, pero sí en relación con la edad gestacional y el sexo fetal. Los varones presentaron mayor peso al nacer y una prevalencia de macrosomía del 63,6%. La multiparidad se asoció a un mayor riesgo de macrosomía, con una incidencia del 9,3% en mujeres con tres o más partos.

No se hallaron diferencias significativas en la diabetes gestacional, pero la diabetes pregestacional se asoció con una incidencia del 26% de macrosomía. La vía del parto en macrosómicos fue 51% vaginal espontáneo, 17,5% instrumental y 31,3% cesárea, con mayor incidencia de cesárea en partos inducidos (OR 2,32). La hemorragia posparto fue más frecuente en macrosomía (17,5%), aunque sin relación de dependencia significativa. Respecto a los desgarros vaginales, la incidencia fue baja en desgarros graves, sin diferencias significativas en los tipos III y IV.

En conclusión, la macrosomía fetal es una condición con importante impacto perinatal, asociada a complicaciones maternas y neonatales. Su prevención y manejo requieren una vigilancia prenatal adecuada, especialmente en pacientes con factores de riesgo identificables.


No hay comentarios:

Publicar un comentario

Bienvenidos a mi blog

  Soy   Isabelle Casanova Ledezma , estudiante de   Medicina Humana   en el   6to año   en la   Universidad Privada San Juan Bautista , en  ...